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Buñuelos de Manzana

Esta receta es muy fácil y sencilla de hacer en casa, sin necesidad de ser un un buen cocinero o tener experiencia en la cocina.

Tan solo con unos pocos ingredientes que solemos tener en casa, podrá hacer una auténtica maravilla para las meriendas o para las reuniones en familia.

No dejes de cocinarlos porque harán las delicias de los más pequeños de la casa e incluso de los que no son tan pequeños.

Cómo hacer buñuelos de manzana

Si consumes en caliente estos riquísimos buñuelos de manzana con un toque a canela son todo un manjar, pero ten cuidado de no quemarte al estar muy caliente

Ingredientes:

  • 150 gramos de harina
  • 75 mililitros de leche entera
  • 50 gramos de azúcar glass
  • 1oo gramos de manzana triturada
  • 1 huevo
  • 1 cuchara pequeña de sal
  • 1/2 cuchara pequeña de canela en polvo
  • 1/2 cuchara pequeña de polvo para hornear
  • 1/2 litro de aceite de oliva

Preparación:

  • Lo primero que debemos hacer es pelar la manzana.
  • Una vez pelada, la partimos a la mitad y le quitamos el corazón junto con las semillas.
  • La cortamos en varios trozos para triturarla con una batidora o un brazo de cocina de mano.
  • Ahora que está triturada la reservamos.
  • Tamizamos en un bol grande la canela, el polvo de hornear, el azúcar glass y harina.
  • Después de tamizar los ingredientes, removemos para que quede todo bien mezclado.
  • Añadimos la sal, volvemos a remover durante unos segundos.
  • Agregamos la leche y el huevo en el bol.
  • Removeremos hasta conseguir una masa consistente, pero sin grumos.
  • Incorporamos el puré de manzana que habíamos reservado.
  • Mezclamos hasta que la manzana quede correctamente integrada con el resto de ingredientes.
  • Ponemos el aceite en una sartén, calentamos a fuego medio.
  • Mientras se calienta, pondremos cerca del sartén una bandeja con papel de cocina.
  • Cuando el aceite llegue a 180 grados centígrados, iremos poniendo pequeñas porciones de la masa.
  • Pon unos pocos por cada remesa para que sea más fácil manejarlos a la hora de quitarlos del sartén.
  • Cuando estén dorados, con una espumadera los iremos sacando y los pondremos en la bandeja con el papel de cocina.
  • Una vez fritos, los puedes espolvorear con azúcar glas o rebosar con azúcar normal.
  • Terminado este último paso ya están listos para comer.

Notas de la receta:

  • Para medir la temperatura del aceite, podemos utilizar un termómetro de cocina.
  • Puedes utilizar una cuchara pequeña o una cuchara típica de helado.